jueves, 23 de julio de 2009

CAPITULO XVI - EL FANTASMA DE PILATOS

CAPITULO 16
EL FANTASMA DE PILATOS

Frente al Cine Teatro Monje Campero, en el boulevard de El Prado, me veo avasallado por una multitud que salía del cine tras presenciar el estreno de la película La Pasión de Cristo, del productor cinematográfico Mel Gibson.
Tuve que acabar de tragar aceleradamente mi hamburguesa, para no tener que convidar, porque un periodista me vio en medio de la avalancha y se acercó para asediarme con sus preguntas, pensando que yo también había estado en el estreno.
Me mete el micrófono en la boca y me dice sin mayor introducción:
Aquí, directo en directo para la revista “Dimensión Desconocida” y a propósito del estreno que acaba de ocurrir. . Qué opinión le merece la película de Mel Gibson, La Pasión de Cristo?
George, deja de imitar a J. B. El Imitador!
Dicen que desde antes de ser estrenada la película ya había causado gran revuelo en todos los países. . . Ese Mel si que se pasó de vivo! Se ha ganado una millonada! Qué opinión te merece, ché?
Tu amigo Mel es recontra inteligente, porque antes de mostrarla a los periodistas y comentaristas de cine, la ha mostrado a los pastores evangélicos de Estados Unidos. Es que se ha enterado, como dice Og Mandino, que ellos son los mejores vendedores del mundo! Mira nomás, ahora trabajan para él, desde el púlpito y en Internet. Y gratis!

* * *

El periodista empieza a reaccionar de la manera que lo esperaba:
No seas piña, ché! Acaso no tienes un comentario aunque sea medianamente positivo?
La verdad es que la película no añade nada nuevo a lo que ya sabemos, George. . .
Pero ha sido filmada íntegramente en arameo. . .
Y eso, qué? Lo entiendes vos? Lo entiende el público en cualquier país del mundo?
Pero es un documental. . .
El documental, mi estimado, es la Peshita, la versión aramea de la Biblia, si es que entiendes el arameo, por supuesto.
Pero la gente que es entrevistada al salir de la sala de cine dice: “Es una película macanuda!”
Cómo puede ser “macanudo” presenciar la ejecución de un asesinato con lujo de detalles? No hay nada más desgarrador que ver morir a un ser humano, a poquitos. A mi criterio, lo único que añade esa película, aparte de sus personajes demoníacos que le confieren un toque de terror. . .
Qué personajes demoníacos, ché? De veras que te pasas!
El caso de Lilith, el demonio de sexo femenino, que tienta a Jesús hablándole de lo descabellado que sería dejar que las cosas siguieran su curso normal pudiendo decir: “Basta! Stop!” Te decía que estos toques cinematográficos no documentados son parte de la tecnología para reproducir a la perfección un horripilante film de terror y un hecho de sangre. Y me asusta que haya niños pequeños que son llevados por sus padres para mirar esta película, no obstante su evaluación como clase “C”, es decir, no apta para menores. Y a propósito, cómo te dejaron entrar a ti?

* * *

George sonríe, y retoma la iniciativa:
Sea como sea, viejo, ya es un hecho!
Un hecho de sangre. . . de acuerdo.
Acaso no recibió 40 latigazos?
Ninguno de los Evangelios, que yo sepa, da el número de latigazos y aunque fue azotado, el caso suyo no era similar al de otras personas, porque había de por medio una advertencia de parte de Pilatos en cuanto a actuar con especial moderación, porque había al principio la intención de soltarlo libre.
De dónde sacas eso? Te lo contó tu amigo Pilatos?
Tampoco es verdadera la escena en que dan vuelta la cruz con Jesús boca abajo, para remachar los clavos de las manos y de los pies de Jesús. Eso era imposible hacer porque los clavos sólo tenían diez centímetros de largo, mientras que para que atraviesen las vigas de la cruz tendrían que haber sido de 25 centímentros por lo menos. . . Te acuerdas de los clavos romanos para crucifixión que nos mostró en su curso de arqueología bíblica el arqueólogo americano Richard Fales en la CBUP? El flaco fue asesor para la producción de la película El Gladiador, si en caso no lo sabes. . .
Ah, sí!
Así es, George, y temo que las consecuencias de la película de Mel sean, no tanto “la participación de los padecimientos de Cristo”, como alegan sus propagandistas evangélicos gratuitos, sino una reactivación de la maquinaria de la violencia, o como la define ahora la CAT: “incitement” y “accessories”.
Qué es eso?
La CAT es la Convention Against Torture, y ésta es su definición de “incitación”: “Si una persona ocasiona que otra cometa una ofensa por medio de persuasión, aliento, petición o alabanza o por cualquier otro medio que constituya la aplicación de presión, entonces ella incita la ofensa.”
Te refieres al debate con respecto a su posible motivación antisemita?
Yo hablo en términos generales de la incitación a la violencia y de la manera como afecta a personas susceptibles y enfermizas que pueden llegar a obsesionarse por la sangre. En las Filipinas hay los que se hacen crucificar cada año en Semana Santa, con clavos y todo.
Las Filipinas. . .Pero si esto es nada más que una película. . .
Me apena que el resultado sea el marketing de los sufrimientos de Cristo. La industria de la televisión por cable haría bien en no proyectar esta película, como se hizo con la esquizofrénica historia de la Pasión por Nikos Kazantzakis.

* * *

El periodista me da una patadita de costadito, y me sonríe diciendo:
O sea que tú no trabajas gratis para Mel, ché?
No seas piña, George! Sería como recomendar la serie de los “Protocolos de los Sabios de Sión”, filmada en el Líbano bajo los auspicios de la organización terrorista Hizbolah con base en Siria. En esa serie tú ves con lujo de detalles actos de degollamiento perpetuados supuestamente por rabinos como recurso ritual de su religión. Y te informo que la película de Mel se estará exhibiendo en el mundo cristiano de manera simultánea con los “Protocolos” en el mundo musulmán.
Acaso tienes la misma opinión de otras películas sobre la pasión?
Digamos que la obra cinematográfica de Mel Gibson es una más. No es la peor, pero tampoco es la mejor.
Y sobre sus motivaciones? Me refiero a las de Mel Gibson.
No toco sus motivaciones. Tampoco me refiero a su proyecto de realizar un documental sobre la historia del pueblo judío, aunque le aconsejaría que no se meta en lo que no le incumbe. Que deje a los judíos en paz. Tampoco comento las declaraciones de su padre, de que jamás ocurrió el Holocausto Nazi. Pareciera que el Mel estaría tratando de convertirse al judaísmo, pero intenta hacerlo por la puerta falsa y sin que nadie lo haya invitado.
Pero se trata de algo histórico, pues la crucifixión realmente ocurrió; no de una patraña como los “Protocolos de Sión”. . .

* * *

El periodista camina en la misma dirección, e insiste:
No te entiendo, ché. . . Acaso no ocurrió la crucifixión?
Quizás me entenderás mejor si te cuento una historia. . . En cierta ocasión tuve contacto con un ser de otro mundo, proveniente de una civilización muy avanzada. El visitó Macchupicchu en su nave espacial. Allí, sentados sobre el picacho más alto, me contó, entre otras cosas interesantes, que antes de venir a Machupicchu había visitado el centro colonial de Lima, y por curiosidad había entrado a la Iglesia de la Merced. Recuerdo muy bien sus palabras, porque me hicieron pensar mucho. Me dijo: “Después de avanzar hasta la parte más recóndita del santuario débilmente iluminado por la luz tenue de las velas. . . En cierto punto, al dar la vuelta en un recodo, en un ámbito iluminado por un haz de luz proveniente de una claraboya, me mira directamente a los ojos un hombre moribundo expuesto desnudo y totalmente ensangrentado y clavado sobre dos vigas cruzadas. Me asusté al ver tanta sangre y aceleré mis pasos hacia afuera. Corrí sin poder contener las ganas de vomitar.”
Qué extraña reacción, ché!
Yo diría, “qué reacción más natural”. Lo que pasa es que ya estás acostumbrado a la escena de la crucifixión, y quizás hay los que necesitan que sea cada vez más sangrienta su representación para sentirse más a gusto con sus conciencias. Pero, cómo reaccionarías tú, George, si visitas un santuario oscuro, y en un recodo iluminado por un haz de luz que penetra por una claraboya, te chocas, no con un crucificado, sino con un hombre ahorcado, con su amarillenta lengua afuera y bamboleándose como péndulo delante de ti? Te aseguro que no sólo te daría náuseas, sino que también correrías gritando al ver tan horrendo espectáculo. Créeme, George, la crucificción es peor. Pero desgraciadamente ya estás acostumbrado a semejante representación “artística” y me temo que constituye parte sine qua non de tu cultura. Y a eso, al margen de las posibles motivaciones personales de Mel Gibson, es lo que a la larga contribuirá su versión de la pasión de Cristo: Remover toda la resaca de maldad y de crueldad que puede caber en el alma de cualquier individuo o pueblo del mundo y de cualquiera que se convierte en víctima de la incitación a la violencia.

* * *

George se resiste a creer que una película sobre la crucifixión pudiera tener tales resultados. Y le digo:
Déjame contarte la historia de la Casa de Pilatos, ubicada en el centro de la Lima colonial. Es una historia que refiere don Ricardo Palma en sus Tradiciones Peruanas. Dice que aun en sus tiempos, por allá por el año 1868, “el extranjero que pasa por la calle del Milagro, se detiene involuntariamente en su puerta y lanza al interior una mirada escudriñadora. Y lo particular es que a los limeños nos sucede lo mismo. . . Ni el Padre Santo de Roma le hará creer a un limeño que esa casa no ha sido teatro de misteriosas leyendas.”
Pilatos en Lima? Por qué la llamaban “la casa de Pilatos”?
Don Ricardo Palma traza la historia de aquella casa encantada desde que fue construida, y llega a un punto en que escribe: “Cuenta el pueblo que por agosto de 1635, y cuando la casa estaba arrendada a mineros y comerciantes portugueses, pasó por ella un viernes a media noche cierto mozo truhán que llevaba alcoholizados los aposentos de la cabeza. . . y confiando hallar allí jarana, se atrevió a subir la escalera de piedra hasta llegar a una ventana, y pudo a sus anchas examinar un espacioso salón profusamente iluminado y cuyas paredes estaban cubiertas por tapices de género negro. . .”
Y qué le ocurrió?
Si habría que creerle a aquel mozo, frente al dosel y entre blandones de cera había un crucifijo de tamaño natural, y que todos los presentes se fueron levantando de su asiento y avanzaron hacia el Cristo y descargaron sobre él un fuerte ramalazo. Y no queriendo ver más profanaciones el mozo escapó y fue con el chisme a la Inquisición, que pocas horas después echó la zarpa encima de más de cien judíos portugueses. Ese nombrecito, “portugueses” se usaba casi siempre en el Virreynato del Perú para referirse a judíos sefaraditas que tras su expulsión de España en 1492, pasaron al reino de Portugal, y amparados por documentación de dicho reino se establecieron en el Brasil. Un número pequeño de ellos se aventuró a ingresar al territorio del Virreynato del Perú.
Como los “portugueses” de Celendín?

* * *

Le refiero que cuenta don Ricardo Palma que a Manuel Bautista Pérez (que dirigía la celebración del Shabat) le pusieron los católicos limeños el apodo de Pilatos, y a la casa, casa de Pilatos.” Luego, como suele hacer el gran escritor peruano, que fuera director de la Biblioteca Nacional, añade a la tradición popular una referencia documental que dice: “En la Biblioteca de Lima existe el original del proceso de los portugueses y de él sólo aparece que en la calle del Milagro existió la sinagoga de los judíos, cuyo rabino o capitán grande (como dice el fiscal del Santo Oficio) era Manuel Bautista Pérez. El fiscal habla de profanación de imágenes pero ninguna minuciosidad refiere en armonía con la popular conseja. El juicio duró tres años. Quien pormenores quiera, búsquelos en mis Anales de la Inquisición de Lima. Pérez y diez de sus correligionarios fueron quemados en el auto de fe de 1639, y penitenciados cincuenta portugueses más, gente toda de gran fortuna.”
George camina cabizbajo, y dice entristecido:
Eran otros tiempos. . .

* * *

George me detiene del brazo y dice:
Una preguntita más, ché. . . Sácame de la curiosidad: Ese extraterrestre con quien platicaste en Macchupicchu. . . Eso es puro cuento, verdad? Está buena, ché! Te pasaste!
Y se pone de una pieza cuando respondo:
No, George; no era cuento.
Entonces. . . Quién? Quién era?
Era un turista israelí que visitó Lima y después, Macchupicchu. Lo que me contó de su visita a la Iglesia de la Merced es verdad. También es verdad que después de recorrer las viejas calles limeñas, se metió en su casa y desapareció. . .
Su “casa” era su nave espacial, no?
Se metió en la Casa de Pilatos. . . Era don Manuel Bautista Pérez.

* * *

La Casa de Pilatos, en la cuadra llamada antiguamente Calle del Milagro, se encuentra en el Jirón Ancash, al costado de la iglesia de San Francisco, a pocas cuadras del Palacio de Gobierno. Yo tuve la oportunidad de ingresar allí hace muchos años, cuando era muchacho. En esos tiempos había sido convertida en local del Instituto Nacional de Cultura (INC), y dio allí una conferencia sobre el dialecto “ladino” (o “latino”), el Dr. Lazar, un destacado erudito israelí especializado en estudios sefaraditas, y yo estuve entre los presentes al lado de mis tutores David Federman y su esposa, Reina Schvetz de Federman, ambos diplomáticos de Israel.
Entonces yo no conocía esta historia que relata don Ricardo Palma, y no sabía que esa impresionante mansión había sido en un tiempo una sinagoga sefaradita. Pero algo en la atmósfera acusaba a este hecho.
Actualmente la mansión es sede del Tribunal Constitucional y no están permitidas las visitas turísticas.

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