CAPITULO 11
EL TSAR
ANTI-CORRUPCION
En el Aula Magna de la CBUP se cocinaba en esa mañana un proyecto catalogado como TOP SECRET, que desde entonces viene siendo promovido por el doctor Pablo Balbuena Andrade, implacable investigador del fenómeno de la corrupción para descubrir sus mecanismos y las personas y acciones que la generan y encubren . El se ha propuesto cortar de raíz la corrupción, razón por la cual se ha merecido el apelativo TACA, “Tsar Anti-Corrupción Apostólica”.
Como sabrás, Tsar es una variante corrupta del ruso antiguo Csar, etimológicamente emparentada con el alemán Kaiser y su original latino Caesar, que llegó a significar “emperador”.
Los tsares de Rusia gobernaron con mano férrea hasta la revolución de 1917 y ostentan una bien merecida fama de corruptos. Pero Balbuena representa un enfoque diferente que otros tsares evitarían, acaso porque tienen rabo de paja o pelos en la lengua.
* * *
La mañana empezó con un discurso motivacional a cargo del doctor Trepanación de la Mancha, cuyo texto, transcrito por la super sexy Agente Secreta C. E., reproducimos a continuación.
El doctor de la Mancha empezó diciendo: “Voy a hablarles de la Ovejita Perdida. . .
Cuando escucharon el tema, un ala entera de la concurrencia se puso de pie y se marchó puertas afuera, desilusionados, porque pensaban que no les asentaba bien el nivel de la Escuela Dominical.
El orador tragó su saliva y continuó diciendo: “Así dice el Señor en Mateo 18:12-14:
Qué os parece? Si algún hombre tiene cien ovejas y se extravía una, acaso no dejará las noventa y nueve en las montañas e irá a buscar la descarriada?
Y si sucede que la encuentra, de cierto os digo que se goza más por aquélla que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Así que, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeños.”
* * *
Mateo presenta la parábola en su contexto original. Empieza refiriéndonos una discusión entre los discípulos sobre quién de ellos era el más importante.[1] Luego señala las consecuencias graves que tal actitud acarrearía,[2] y la parábola de la Oveja Perdida sirve de clímax o conclusión.
También en Lucas 15 se refiere esta parábola con un enfoque algo diferente dependiente de la hermenéutica de dos más: La parábola de la Moneda Perdida y la de un joven perdido, conocido como “el Hijo Pródigo”, que desperdició sus recursos y terminó en la ruina. En Lucas el común denominador de las tres parábolas es el regocijo que acarrea encontrarlos y restaurarlos, por lo que estas parábolas han sido utilizadas en la evangelización.
Hay detalles que jamás han sido observados por los comentaristas a lo largo de dos mil años. En desconocimiento de ellos, la parábola ha sido utilizada exclusivamente en la evangelización, cuando su propósito original era otro: Cortar de raíz la corrupción en el seno de la naciente comunidad evangélica.
* * *
Los que habrían protagonizado la discusión serían los discípulos que días antes presenciaron la transfiguración del Señor en el monte Tabor (que Mateo refiere en el capítulo anterior), intentando acomodarse de antemano a las nuevas circunstancias, no obstante que al saber de la partida del Señor se entristecieron mucho. Mateo mismo refiere que tras haber descendido del monte, Jesús les habló de su muerte cercana: “El Hijo del Hombre ha de ser entregado en manos de hombres, y le matarán. Pero al tercer día resucitará.”[3]
Mateo incluso refiere una nota de humor republicano: En la última perícopa del capítulo 17, inmediatamente antes de referir la discusión, nos muestra cómo el Señor, anticipándose a su muerte, tuvo a bien ponerse a derecho en cuanto se refiere al pago de sus impuestos anuales a la SUNAT.[4] Una excelente lección práctica respecto de lo que significa cortar de raíz la corrupción!
* * *
Por qué supones que los que suscitaron la discusión fueron los Tres Mosqueteros?
A Pedro había señalado hacía poco como líder profético del grupo de discípulos.[5] Vemos que él tomó muy en serio su nombramiento, y acto seguido empezó a dárselas de Consejero Real, sólo para ganarse una bien merecida patada cuando Jesús le increpó diciendo: “Quítate de delante de mí, Satanás!”[6]
Era evidente que Jesús tenía también una especial disposición hacia sus primos Jacob (o Santiago) y Juan. Después de todo eran sus primos! O no?
Pero no se condujo con ellos con padrinazgo. Y el nepotismo de ellos se hizo evidente poco después cuando las cosas afloraron a la superficie e intervino la madre de ellos, la tía del Señor, sin duda por petición de sus hijitos, para gestionar un sitial de privilegio a la derecha y a la izquierda del trono.[7]
Excelente ejemplo para los que contienden por el poder en nuestro medio!
Cierto. Eso me hace acordar la caricatura de Exélsior: Un político corrupto en una tribuna electoral prometiendo que en su gobierno se erradicaría para siempre de México el nepotismo. Para darse créditos se vuelve atrás y le pregunta a un funcionario veterano: “Verdad, tío?”
Era su sobrino!
De donde deriva el término “sobrinazgo” y su equivalente greco-latino: “nepotismo”.
* * *
Cualquiera pensaría que tras la experiencia de la Transfiguración ya no habrían más componendas y metidas de pata. Cuando poco después, hélos allí tropezándose y cayéndose, peleando por el primer lugar y por el segundo y por el tercero, como reinas de belleza, sin duda pensando repartirse las pegas y los sueldos. Todo eso disfrazado de piedad: Quién es el más importante en el reino de los cielos? Futa!
Y hay un detalle significativo que sólo Mateo hace resaltar, quizás debido a que estuvo presente en el lugar de los hechos: Había un niño pequeño en medio de los discípulos ansiosos de asumir posturas clericales y saborear las prebendas de sus privilegios.
Yo me he rajado la cabeza tratando de descubrir quién era ese chico, y creo haber dado en el blanco, pero no les voy a revelar su identidad sino sólo hasta el final.
* * *
Quizás había allí más de un niño, y también niñas pequeñas. . .
Seguro; porque hay evidencia de que muchos niños siguieron a Jesús y fueron sus discípulos pequeños por quienes demostró especial atención. Nos hacen pensar en este sentido las palabras del Rey: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis.”[8]
Mateo dice: “Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como los niños, jamás entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el más importante en el reino de los cielos. Ycualquiera que en mi nombre reciba a un niño como éste, a mí me recibe. “[9]
* * *
Cuán lejos de la intención del Señor están esos octogenarios que entran gateando a las iglesias evangélicas en Estados Unidos encaramados de sus respectivos biberones y luciendo sus pañales Pampers especialmente confeccionados a la medida de sus inmensos culos.
Y todo para mostrar que han llegado a ser muy importantes en el reino de los cielos!
Como se dice en catalán: Qué bonis y cojuts! No?
Lo que Mateo muestra es cómo el Señor daba importancia a los niños y niñas. Se nota en su obra que, siendo levita y de casta sacerdotal como el Señor mismo, le importaba mucho la educación. Y cuando se trata de educación, se ha de conceder mayor importancia a la formación de los niños.
* * *
Así las cosas, Jesús expresa su preocupación por que los discípulos grandecitos llegasen a corromper con su mal ejemplo a los pequeñitos cuya presencia en la comunidad a menudo no tomada en cuenta y se llevan a cabo ante sus ojos los peores actos de corrupción.
Pienso que sus palabras referidas en los versículos 6-11 tuvieron una carga de emotividad y de severidad que no tienen en nuestra lectura actual, por lo que vale la pena escenificarlas:
Y a cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le atase al cuello una gran pidra de molino y que se le hundiese en lo profundo del mar.
Ay del mundo por los tropiezos!
Es inevitable que haya tropiezos, pero ay del hombre que los ocasione!
Por tanto, si tu mano o tu pie te hace tropezar, córtalo y échalo de ti. Mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.
Y si tu ojo te hace tropezar, sácalo y échalo de ti. Mejor te es entrar en la vida con un solo ojo, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.
Mirad, no tengáis en poco a ninguno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos siempre ven el rostro de mi Padre que está en los cielos.
* * *
Es urgente que expongamos la intención de estas palabras. No ocurra que alguno de los aquí presentes vaya y se cuelgue al cuello una medallita milagrosa del tamaño de una piedra de molino para lucirla parado sobre un solo pie sobre una ola gigante, encima de una tabla de surfear.
Hubo alguien que tomaba al pie de la letra las palabras de Jesús, y para evitar tropezar espiritualmente a causa de la poderosa atracción que ejercían en él las mujeres, he aquí que fue y se capó.
Orígenes se llamaba el zambo.
Ten en cuenta que después ya no hay manera de pegar la mano, o el pie o el ojo con saliva milagrosa. Quédate sentado nomá hasta que yo acabe mi exposición. Y después con conocimiento de causa, vé tras aquéllos que se te anticiparon en salir puertas afuera, y lo que has de hacer, hazlo más pronto!
* * *
Jesús habla de hacer tropezar con nuestras acciones corruptas a los niños pequeños. Se refiere al nepotismo, al paternalismo, al padrinazgo, a la politiquería, a serruchar el piso a otros, a usurpar el nombre y los méritos ajenos, a acaparar los proyectos financiados, a llenarse los bolsicos con los recursos de la Misión y adueñarse de la iglesia del Señor so pretexto de ser los apóstoles modernos. Todas estas cosas investiga Balbuena, por primera vez en la historia de la Iglesia.
Jesús enseña que la clave para el crecimiento sano y normal de una iglesia reside en los niños pequeños (heb. qetaním). Observa que se repite tres veces la palabra “pequeños”:
La primera está en el versículo 6: “Y cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños que cree en mí.”
La segunda está en el versículo 10: “Mirad, no tengáis en poco a ninguno de estos pequeños.”
La tercera está en el versículo 14, justo después de que Jesús refiriera la parábola de la Oveja Perdida, y a manera de conclusión: “Así que, no es la voluntad de vuestro padre que está en los cielos que se pierda ni uno de estos pequeños.”
* * *
Solemos pensar que porque son pequeños no se dan cuenta de muchas cosas que hacemos o decimos en su presencia. Pero los psicólogos dicen que los pequeñitos ya se dan cuenta en el vientre de la madre y saben qué es el amor, la seguridad, y de acuerdo con las presiones que puedan tener la madre y el padre en el hogar, los chicos van a salir con un carácter previamente moldeado.
Los discípulos grandecitos no tuvieron en cuenta aquel niño. Pero Jesús sí lo tuvo en cuenta, y determinó que las peleas de los grandes por vanos trofeos podrían tener drásticas consecuencias en aquel niño, porque el testimonio de los corruptos podría echar a perder su vida, como cuando mentimos, estafamos y despojamos a nuestro prójimo actuando desde la plataforma clerical.
Y qué de las promesas incumplidas?
Cierto, zambo. Y ahora recuerdo que prometí revelar la identidad de aquel chico. . .
César Chico!
Ese niño que Jesús tomó en medio para dar a sus discípulos una lección tan impactante era. . . Era la ovejita perdida de la parábola. De no haber estado presente Jesús, y de haberle visto, ese niño, en particular, habría sido afectado severamente a lo largo de su vida.
* * *
Y qué de las noventa y nueve que el pastor dejó en las montañas?
Acaso no tuvo consideración de ellas, que se puedan perder unas tras otras y se pueden desbarrancar como fichas de dominó?
Cómo es que pudo dejar en las montañas sus noventa y nueve ovejas que no se perdieron y se fue en busca de una sola oveja que se perdió?
No habría sido mejor cuidar de esas noventa y nueve y dar por perdida una sola?
Justamente, eso es lo que habría hecho yo, pero ahora le doy la razón a Jesús, porque caras vemos, traseros desconocemos.
Sabes quiénes eran?
Sí. Eran las ovejas mentecatas e incondicionales, y los carneros resabidos y corruptos por cuya culpa pudo echarse a perder esa ovejita, ese niño de la comunidad evangélica.
* * *
Ahora bien, quieres que tu iglesia crezca, que crezca realmente de una manera sustentable y no aparente, como cuando engorda a causa del maldito colesterol espiritual y de la celulitis delatora?
Ten mucho cuidado de los niños, aun de los más pequeños.
Generalmente no les damos importancia y ellos están allí flotando en medio de nuestras ceremonias hipócritas.
A veces no les tomamos en cuenta. Como dice Mateo, les tenemos en poco[10] y actuamos ante ellos de modo tal que insultamos su inteligencia y podemos darle el tiro de gracia a su tierna fe.
Es tan importante tenerles en cuenta, sobre todo en las cosas que tienen relación con el reino de los cielos, que los grandes sabios de Israel solían decir respecto de los pequeños: Tizahér me-ha-qetaním, ki me-hém tetsé Torah (Ten cuidado de los pequeños,[11] porque de ellos saldrá la Torah).
La Torah es la Ley, tanto divina como humana, la misma que llega a formar parte de la estructura del Estado, de la sociedad y de la humanidad.
Dios mismo habla de los pequeños al profeta Isaías diciendo: “Entonces tu pueblo, todos ellos serán justos; para siempre heredarán la tierra. Ellos son los vástagos de mi plantío, la obra de mis manos, para manifestar mi gloria. El más pequeño equivaldrá a mil; y el menor, a una nación poderosa. Yo, el Señor, a su tiempo lo apresuraré.”[12]
He dicho.
* * *
Tras su aplaudido discurso el doctor Trepanación de la Mancha presentó al “verdadero” Tsar Anti-Corrupción Apostólica diciendo:
Vosotros preguntaréis: Y por qué lo llamo “el verdadero Tsar”? Porque por allí andan algunos tsares corruptos, ante los cuales hay que actuar como lo ilustra la siguiente anécdota de los judíos de Rusia que cierto día rodearon a su rabí y le preguntaron:
Y hay también alguna bendición para el Tsar?
Por supuesto que sí la hay!
E inquirieron, constreñidos y curiosos:
Y cómo reza tal bendición?
Y les respondió:
”Dios guarde al Tsar. . . lejos de nosotros!”
Sí, Dios lo guarde lejos de la CBUP! Aleluya!
Entonces el doctor Balbuena se puso de pie y le agradeció encarecidamente:
Gracias, doctor, por sus palabras. Pero quisiera que conste la siguiente aclaración: Jesús es el verdadero Tsar Anti-Corrupción. Su discurso de esta mañana así lo ha establecido.
[1]Mateo 18:1-5.
[2]Mateo 18:6-11.
[3] Mateo 17:22-23.
[4]Mateo 17:24-27.
[5] Mateo 16:13-20.
[6]Mateo 16:23.
[7]Mateo 20:20-28.
[8]Mateo 25:40.
[9]Mateo 18:2-5.
[10]Mateo 18:10
[11]Observa que la misma palabra, qetaním, usa Jesús para referirse a los niños.
[12]Isaías 60:21, 22.
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